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Bienvenidos a la Web de la Comisión de economía del Partido Popular de LLeida

jueves, 2 de junio de 2011

INDIGNADOS

Solo Amando de Miguel se ha acercado a la gravedad de la situación. Él sí ha atisbado la movida que le está preparando quien mueve los hilos de la sociedad al partido popular a medida que se acerque el momento de las elecciones generales.


En un reciente programa de radio, el afamado sociólogo ha manifestado que él ve claramente que este movimiento de los indignados de la Puerta del Sol de Madrid, y de tantos otros sitios, es un montaje de la izquierda para perjudicar electoralmente al partido conservador.

Amando de Miguel tiene toda la razón. Como sociólogo curtido en mil refriegas y triquiñuelas, a él no se la dan tan fácilmente. Él ha calibrado al milímetro el alcance de esta operación. Veamos.

Si hacemos historia, nos damos cuenta de que durante el año 2003, con el partido popular en el poder, se produjo una gran movilización social para protestar por la guerra de Irak, en la que España no participó, como todos sabemos. El país marchaba admirablemente, rozábamos el pleno empleo, la economía se expandía a todo tren y el país era respetado internacionalmente. Bush invitaba a Aznar a su rancho, y en las Azores, Blair, Bush y Aznar decidieron llevar hacia delante la intervención armada para derrocar a Sadam Hussein, algo parecido a lo que se ha producido ahora con Gadafi, en Libia, si bien, entonces España reservó su participación a tareas humanitarias, cuando la guerra terminó.

El país marchaba tan bien que nada ensombrecía la inminente victoria del partido popular en las siguientes elecciones generales de 2004. Las encuestas daban vencedor a Mariano Rajoy por un margen superior al 10%. Algo que también sucede ahora. No obstante, al llegar el momento de votar, se produjo el giro que todos recordamos. ¿Qué pudo suceder para que en cuestión de meses, el partido socialista fuera capaz de voltear la situación electoral hasta el punto de convertir lo que era derrota cantada en victoria sin paliativos?

La clave la encontramos en la agitación social que tuvo lugar en esos meses. Manifestaciones, algaradas, tensión. Miles de personas apareciendo en la televisión a todas horas atribuyendo falsamente a Aznar la guerra de Irak y creando un clima social propicio para que en su seno se produjera una ebullición en el momento clave. La gente estaba muy movilizada, radicalizada, exacerbada. Y ello pese a que la situación interior era buena, como hemos visto.

En medio de un clima cada vez más tenso, se fue produciendo la intervención machacona de Blanco, el secretario general socialista, en el sentido de que el partido popular mentía. Este mantra se repetía inmisericorde vez tras vez, en cada ocasión en que salía a hacer declaraciones. Cuando llegó el momento oportuno, Rubalcaba remachó la jugada, el 13 de marzo, día anterior a las elecciones, con su frase certera: “Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta, que les diga siempre la verdad”. Esta fue la puntilla final. Al día siguiente, el resultado electoral fue una victoria inapelable del partido socialista, que hemos sufrido hasta la extenuación hasta la fecha.

Creo que ahora se está produciendo la siembra de una semilla que podría dar lugar a una cosecha parecida.

Este movimiento de los “indignados” es muy parecido al de la guerra de Irak. Tiene gancho, está integrado por gente muy sensibilizada, de izquierdas, muy tensionado, y dispuesto a aguantar lo que convenga para que triunfen sus tesis.

Desprecia la verdad, la realidad, y mantiene su desafío a la legalidad. Y es perfectamente susceptible de ser manipulado por una mano experta en esprints de última hora. ¿Nos suena esa frase? Claro que si. Recordemos que la movilización de estos indignados ha empezado el 15 de mayo, una semana antes de las elecciones del 22. Unas semana antes solo. Es decir. Durante el esprint final de campaña. Y Zapatero nos ha hablado de que Rubalcaba es un esprinter capaz de ganar una carrera de 10 meses.

Durante esta semana, el foco omnipresente de atención de los medios ha sido la movilización de la Puerta del Sol. Han estado ocupando horas y horas de retransmisión, hasta el punto de que se han producido conexiones en directo a todas horas, exactamente igual que los días previos al 14 de marzo de 2004. Solo ha faltado el ingrediente de alguien que condujera el movimiento hacia el punto conveniente. No se ha producido ahora, pero sin duda se producirá en su momento. ¿Hay quien lo dude?

Realmente no hace falta ser muy listo para saber en qué dirección se van a mover los mensajes. Volvamos a recordar. Hace unos meses, el diario El País asestó una entrevista al líder del Partido popular, Mariano Rajoy. Esa entrevista arrancaba desde la primera página, a 4 columnas. Aludía al supuesto programa oculto del partido popular. Sucedía que Rajoy había manifestado que el camino que comenzaba el líder inglés Sr. Cameron le parecía correcto. El País manipuló esta idea hasta hacer ver que el sr. Rajoy tenía un programa oculto de recortes sociales.

La previsible actuación de los responsables de agitación y propaganda del partido socialista va a ser a partir de ahora, hasta el día de las elecciones, parecida a ésta.

Se va a intentar manipular el mensaje de los “indignados” para que en vez de protestar contra el responsable de la situación, es decir, del partido socialista, se vuelva contra el partido popular, que nada tiene que ver en el asunto. ¿Y cómo? Pues atribuyendo la responsabilidad de la crisis a los banqueros, al capital, a los ricos, a la derecha. Y generando el miedo consiguiente a los recortes que va a traer el partido popular cuando gobierne, mediante ese programa oculto de recortes sociales.

Vamos a asistir a una ceremonia de la confusión perfectamente orquestada, en la que el responsable del paro, de la falta de crédito, de las ejecuciones hipotecarias y desahucios, de la subida del precio del dinero sea la voracidad de los bancos, y por extensión, el partido popular, el del capital, el de los banqueros. Y frente a esto, poco va a poder hacer este partido. Poco si no cambia la política de comunicación en la debida forma.

A la cabeza del partido socialista, de su política de comunicación, de su frente de agitación y propaganda, está el viejo y experimentado señor Rubalcaba, eficazmente secundado por el señor Blanco. Si el partido popular quiere ganar las siguientes elecciones, tendrá que situar a un equipo capaz de hacer frente a estos dos magos de la comunicación. Confiemos en González Pons. En caso contrario, nos esperan 4 años más de crisis, ruina, miseria y destrucción moral y económica del país.

Esperemos por el bien de todos que tenga en su mano la química suficiente para precipitar los elementos de que dispone Rubalcaba de forma que se conviertan en inocuos. Hasta ahora ha demostrado buenos oficios y maneras. Confiemos en que sigan siendo eficaces y recemos para que así sea. Dios tendrá mucho que poner de su parte para desactivar el maleficio.