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Bienvenidos a la Web de la Comisión de economía del Partido Popular de LLeida

martes, 20 de julio de 2010

Nuevas ordenanzas fiscales

El Ayuntamiento de Lérida, la Paeria, ha acordado someter a consideración pública la nueva regulación de las ordenanzas fiscales municipales para el año 2011. En la propuesta, dada a conocer mediante publicación en prensa, con abundante despliegue, se acuerda rebajar el tipo impositivo del IBI un 1.2 %, entre otras muchas medidas de adecuación de la fiscalidad municipal a la nueva situación económica de la ciudad. Esta rebaja, que había solicitado la oposición unánimemente, viene a recoger de forma tímida la necesidad de la población de que se adecúe la imposición directa de la Paeria a la grave situación de crisis que atravesamos.


Siendo esto positivo, hay que señalar que resulta claramente insuficiente. El tipo se sitúa en el 0,682 % del valor catastral, frente al 0,69% anterior. La aplicación de la revisión catastral, un 10% anual, hasta adecuar el valor catastral al valor del mercado, no solo en Lleida, pero también aquí, supone un aumento no compensado de la imposición a que deben hacer frente los leridanos, que se ven de esta manera, empobrecidos por la actuación municipal. La mínima rebaja del tipo, que pasa del 0,69 al 0,682 es positiva, sin duda, pero es del todo insuficiente, sobre todo si contemplamos la totalidad de las medidas propuestas.

Pongamos un ejemplo. Si una familia tiene una vivienda de un valor catastral de 200.000 euros, habría de pagar antes de la revisión un 0,69 % equivalente a 1.380 euros.

La revisión añade un 10% al valor catastral, que pasaría a 220.000 euros. Y la rebaja del 0,69 al 0,682 del tipo supone aplicar el 0,682% a los 220000 euros, que suponen un pago de 1.500 euros, es decir, un 8,72% más.

Así pues nos encontramos ante una subida encubierta del IBI del 8,72 % que se disfraza con una bajada pretendida, pero irreal, del 1,2% de la cuota del impuesto.

Se propone por la Paeria, en el mismo documento, el incremento de un 50 % del precio del servicio de la Grúa municipal, tanto si retira por completo el vehículo de la vía pública, como si la retirada no se completa. El precio pasa de 87,05 a 130 euros, es decir, contempla un 50% de aumento. La retirada no completada pasa de 43,60 a 65 euros.

El resto de tasas sufre una actualización del 1,05% para adecuar su importe a la variación del IPC.

Ahora bien. La situación de los leridanos exige tener en consideración que la población ha sufrido un recorte de sus sueldos de un 5% de media, al menos, aquellos que viven de un salario público. Hablamos de los 22.000 funcionarios que trabajan para las distintas Administraciones públicas, muchos de ellos, meros mileuristas que malviven con su sueldo.

A su lado nos encontramos con los pensionistas que ven congelada su pensión para el próximo año, es decir, como sube la inflación, la pensión cada vez tiene menos poder adquisitivo. Así, los pensionistas son cada vez más pobres. Y muchas veces esta pensión es el único sustento de muchas casas. Pensemos en que hay muchos hogares en que todos sus integrantes están en paro. La sociedad leridana presenta un desempleo de cerca de 30.000 personas es decir, del 15%. Muchos de estos desempleados son jóvenes que no encuentran un trabajo con el que independizarse.

Con todos los sectores económicos soportando los efectos de la crisis, el Ayuntamiento sube los impuestos, los actualiza al alza, y no compensa la revisión del valor catastral.

Frente a la grave necesidad de los leridanos de soportar menos cargas impositivas, el ayuntamiento hace oídos sordos y sube los impuestos, agravando aún más la situación, y poniendo en riesgo la economía de miles de familias. Cierto que esto se ve compensado por una fracción del pago en cuatro trimestres. Pero claro. Esto es solo un disfraz del aumento, no una corrección. Se nota menos la subida. Pero la subida existe y es muy fuerte.

El resto de medidas propuestas abarca desde una tímida rebaja de determinadas figuras menores, hasta una multiplicación en el caso de la retirada de vehículos de la calle por parte de la Grúa Municipal. En efecto, el servicio de grúa pasa de 87,05 euros a 130, lo que supone un aumento del 50%. A ello hay que sumar el importe diario del depósito, que pasa a ser de 6,90 euros.

En caso de que no se complete la retirada, el coste pasa de ser 43,60 euros, a 65.

Nos encontramos por tanto ante una subida general y muy importante, frente a una publicitada bajada o congelación de impuestos, que no cuadra con la realidad.

La realidad es que, si se quiere adecuar la actuación municipal a la mínima corrección fiscal, se debe tener en cuenta la situación de crisis generalizada para compensar la menor renta disponible de las familias, con una deflactación de la tarifa de las tasas, precios públicos e impuestos, de manera que la carga de impuestos sea más llevadera. Si esto no se atiende, se está cargando más peso en las doloridas espaldas de los leridanos, que habrán de cargar con una cruz doblada: la de la dura crisis, y la de la actuación inmisericorde de la Paeria.

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